NUNCA ESTUVE TAN LEJOS DE CASA (2017)

Descripción técnica: video instalación con proyección a 3 canales y reproducción del espacio interior de un ómnibus urbano con asientos a escala 1:1 en hierro. Dimensiones: 10x3m. Duración: 06'20" en loop.


DEJARSE LLEVAR

texto por Germán Paley

“Hay paisajes pintados que atravesamos o que contemplamos; otros en los que podemos pasear;   otros también en lo que quisiéramos permanecer o vivir”

Guo Xi

La incertidumbre como principio

Allá por el año 2015, Torcuato ya había desarrollado un proyecto fotográfico en el que retrataba a chicas sobre bondis y la idea de exhibirlo se había convertido en una obsesión. Allá por el año 2015, presenta el proyecto a mecenazgo para poder hacer la muestra. Unos meses después, un mail para informarle que los fondos solicitados habían sido aprobados. 

Entonces, la confirmación de la posibilidad dio origen al vértigo de la ejecución: la certeza sobre qué mostrar ya no era tal y así comienza un proceso de trabajo a partir de esta incertidumbre.

Dinámicas del hacer

Durante dos años, Torcuato desarrolla un hacer constante en forma de aprendizaje y viaje. A la manera de Daniel-San, se embarca en las dinámicas corrientes de los procesos creativos y aprende a trabajar el hierro, a pulir la madera, a armar estructuras complejas. A la par, también genera movimientos espaciales; viaja en plan placer y en plan esponja: va a Venecia, a Madrid, a Basilea, a San Pablo, y recorre las bienales, las ferias, las galerías y los sucuchos que respiran y vibran pulsiones del arte actual y no tanto. En esa investigación matérico-conceptual, se va descubriendo y, a la vez, olvidándose de quién era. 

Ejercitar la trayectoria

Pareciera que la búsqueda artística no difiere mucho de un viaje: en el tránsito y en el proceso aparecen ideas, surgen estallidos de fascinación, encontramos genialidades que inmediatamente descartamos hasta que aparece una verdad a medias, o el vértigo total de la pérdida, o una piola de la cual tirar para avanzar y una y otra vez las opciones se suceden como postes de electricidad al costado de la ruta que nos confirman que estamos avanzando, haciendo.

Encontrar-se- en el movimiento

Un día, Torcuato se encontró cruzando el canal del Bósforo sobre un puente colgante hacia Asia. En ese instante, la ventanilla le devolvió una imagen y se fascinó. Al punto que el puente se transformó en destino y lo atravesó sin cesar, yendo y viniendo. Ya no importaba demasiado qué había del otro lado, fue en ese “entre” que surgió el hallazgo-conexión. El puente se volvió línea de acción: transitarlo hasta volverlo camino, cambiarle el sentido, apropiárselo. Quizás ya no importaba si cruzaba el Bósforo y llegaba a Asia. Porque habiendo llegado tan lejos, la dimensión lógica de las ideas empezaba a quedar en suspenso aflojando la mirada y el pensamiento.

La respuesta es apenas una posibilidad

Aún si nos quedásemos quietos, el tiempo hace su efecto, y la mutación acontece. Si al existir, le sumamos el estímulo del movimiento, las ideas comienzan a girar en plena transformación. Allá por el año 2015, una idea. Hoy, 2017, otras. Tal vez, una estructura colgante que no vemos las conecta.

En estos dos años, Torcuato abre bien grande los ojos y ve. Ve una mezquita, espuma en el mar, una chica desnuda, canales de agua, una multitud, afueras de la ciudad. Torcuato ve arte en bienales, ferias, galerías y sucuchos y redimensiona el suyo. Torcuato se va lejos, bien lejos para volver a casa trayendo una suerte de souvenir vital, de obra-excusa, de periplo-objeto que puede ser idea-acción, pensamiento-labor, o un principio de ejecución de algo que puede significar, a la vez, otra cosa.


Registro en video de Nunca estuve tan lejos de casa en Vimeo

Registro 360º de Nunca estuve tan lejos de casa en Vimeo (leer información)